Hola mis queridines. ¿Cómo han estado?
Yo bien... con una obvia falta de inspiración para el blog. No sé si sea un bloqueo o simplemente ya no tengo nada de qué hablar. Si esto sigue así tendré que elegir un tema en específico para este blog y eso no me gusta demasiado pero ya veremos. ¿Quién sabe? Tal vez hasta me resulte mejor.
Sea como sea, el otro día me preguntaron una vez más por qué no quería a Hyoga. Yo debería de preguntarles a ellos "Eh... ¿por qué tú no lo odias?" Pero no me atrevo a hacer eso. Así pues, decidí aprovechar el espacio de Confesiones Saint Seiya para hacer precisamente mi confesión.
El resultado, después de más horas de ocio de las que realmente me puedo dar el lujo, salió lo siguiente. Quise compartirlo acá también. :P
Y... ahora ya saben por qué odio a Hyoga.
*coff*
Como sea. Espero que la siguiente entrada sea la review de la primera temporada de los Thundercats 2011, del cual no había hecho la review porque tenía la vaga esperanza de que salieran más capies para la primera parte pero no fue así.
OMG... ¿no la irán a cancelar o sí?
>o< ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Mmmm... y yap. ¡Tata!
jueves, 23 de febrero de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
Top Ten Toys
¡Uff! ¡Qué cosas han pasado, mis queridines!
Honestamente me alejé un buen rato del blog porque quería evitar dos asuntos que me traumaron las semanas anteriores: la SOPA y el chiste de Platanito sobre los niños quemados de la guardería ABC. Fue algo que me indignó y tuve inmensas ganas de hacer un post al respecto. Sin embargo, supuse que podría herir muchas susceptibilidades así que sólo diré esto:
Está mal que un payaso que ya sabemos que no tiene respeto por nadie diga chistes crueles (que todo el mundo contaba) en un show privado pero por otro lado defendemos a capa y espada nuestro derecho a la libertad de expresión cuando en realidad eso sólo significa nuestro derecho a bajar música y porno gratis.
No more said.
Ahora, retomando los temas que no tienen la más mínima importancia: no he ido al cine desde Sherlock. Quiero ir a ver la del Inframundo pero para eso quiero ver primero la segunda y la tercera peli primero y... jaja, yo sé bien que eso probablemente no pasará antes de que la quiten del cine.
Así pues, es hora de regresar a lo que hago cuando no sé de qué rayos hablar: ¡TOP TEN LIST!
¿Y de qué les hablaré hoy? Pues de los juguetes. Claro que si. Esos maravillosos objetos que nos acompañaron en nuestra infancia (y adultez, admitámoslo). Todos amamos los juguetes y, si bien lo que menos quiero es pasarme al lado cursi de la fuerza (para eso pueden ver la última de Toy Story), de repente me dieron ansias de recordar aquellos juguetes que hicieron mi infancia todavía más feliz.
¡Ta tararaaaaaaaaaaaan!
¡TOP TEN FAVOURITE TOYS! (Nótese que escribí favourite con acento inglés. =D) Obvio, muchos de estos son para niñas. Ya ven... antes era políticamente correcto hacer diferencia.
*redobles*
¿Cuál? Viewmaster
¿Qué diantres hacía? Un visor para ver diapositivas en 3D.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡PUEDO VER EN 3D!"
¿Por qué es genial? Un juguete simple con el que podías jugar por horas. No sólo era genial ver las escenas de tus películas favoritas en 3D, también era genial lanzar los discos como frisby. Además, te hace ver tan high-tech...
*redobles 3D*
¿Cuál? Los juguetes de feria.
¿Qué diantres hacía? De todo. Conos con helados de hule espuma, pistolas de agua, jueguitos de té, canicas, damas chinas, manitas pegajosas...
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG, sólo pagué 5000 pesos por jugar a ponchar los globos y me gané este fabuloso juguete que en realidad cuesta 500!"
¿Por qué es genial? (¿Notaron la alusión de los viejos pesos?) Son juguetes baratos pero venían con la satisfacción de que los habías ganado en algún juego de destreza. Claro, nunca conseguías el peluche, la Barbie original ni nada que valiera la pena pero aún así eran fabulosos. Sobre todo las manitas pegajosas. Las manitas pegajosas que se llenaban de mugre a los 30 minutos y luego las lavabas y dejaban de estar pegostiosas pero por algún motivo cada que tenemos una, íbamos y la lavábamos.
*redobles pegostiosos*
¿Cuál? Play-Doh
¿Qué diantres hacía? Plastilina. Vil plastilina que sabía a sal. Por favor. TODOS sabemos que sabía a sal. Probarla era lo primero que hacíamos después de que nos explicaban lo que quería decir "No tóxica."
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Ninguna de las figuritas que hago me queda igual que la de los comerciales! ¡NECESITO MÁS KITS!"
¿Por qué es genial? Honestamente no lo sé. La plastilina regular era más fácil de moldear, permitía mezclar colores, si la mojabas no se hacía una horrible plasta pegajosa y además era mil veces más barata. Supongo que eran los kits para moldear. En realidad, antes no eran tan bonitos como ahora. Sólo hacías algunas papas fritas, espaguetti, florecitas y bichos... o al menos eso pretendías porque NUNCA te quedaban bien. Sin embargo, los kits eran tan fabulosos que uno simplemente quería tener más. Esa es buena mercadotecnia.
*redobles tóxicos*
¿Cuál? Fabuloso Fred
¿Qué diantres hacía? Uno de los primeros juguetes electrónicos. Podías jugar como 20 juegos con él o simplemente usarlo como piano.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡No tengo idea de cómo funcione esto pero miren cómo brillan los foquitos!"
¿Por qué es genial? Dude, el Fabuloso Fred es la onda. ¿Qué más prueba para ello necesitábamos que ver su nombre? ¡FABULOSO! Si él decía que era fabuloso, seguro que lo era. Otro juguetito que te hacía sentir súper high tech.
*redobles electrónicos*
¿Cuál? Juego de Química mi Alegría
¿Qué diantres hacía? Kit con varias sustancias químicas que te permitía realizar hasta un millón de experimentos.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡Soy una científica! ¡Destruiré al mundo con mi agua color rosa y mis cristales de sulfato de cobre!"
¿Por qué es genial? Esta cosa tenía según cientos de experimentos. Claro, es fácil enumerar esa cantidad cuando el experimento uno es "disolver el cloruro de sodio en agua" y el paso dos es "agitar". Pero bueno, aún así tenía algunas reacciones muy divertidas. ¿Mi favorita? El transformar agua rosa en transparente con sólo un popote y mi aliento. ¡WOW! El poder de la fenoftaleína es indiscutible. Decir que mis colegas y yo estudiamos química por este juguete sería exagerar pero nos hace sonar interesantes. En sí, casi todos los Juguetes mi Alegría son la onda pero elegí éste porque siempre fue mi favorito.
*redobles científicos*
¿Cuál? Mi Pequeño Pony
¿Qué diantres hacía? Nada. A lo más, el pelo les cambiaba de color o su dibujito en el lomo se transformaba en otra cosa con agua fría.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡SOY LA REINA DE LOS PONIES! ¡TIEMBLEN ANTE MI PODERIO! ¡OMFG! ¡TODOS SON TAN LINDOS!
¿Por qué es genial? Estos jueguetes elevaban tu imaginación a la décima potencia. Sólo tenían la cabeza articulada y aún así podías inventar las mejores historias con ellos. Además, antes de que se volvieran hidrocefálicos, los ponies eran hermosos. El tener alguno de los unicornios te convertía en la chica más popular del salón y si tenía alas era todavía mejor. No me gusta el nuevo estilo de los juguetes pero me encanta la nueva serie animada porque es linda, divertida y, ya saben, TOTALMENTE diferente a la aburrición de la primera. Palabra... hasta los Ositos Cariñositos era mejor que eso.
*redobles con unicornios*
¿Cuál? Nintendo
¿Qué diantres hacía? Una de las primeras consolas que fueron humanamente posibles de comprar en México.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Tengo un Nintendo! ¡Soy mejor que todos ustedes, bitches! Dude... ¿cómo coños se juega esto y por qué ese estúpido perro se ríe de mí?"
¿Por qué es genial? Antes que el Play Station, antes que el SNES, antes que el Gameboy... después que el Atari... pero yo nunca tuve Atari así que ese no cuenta. Era genial tener tantas opciones de videojuegos en una sola consola. Ya no tenías que gastar tu dinero en maquinitas (aunque muchos siguieron haciéndolo). Te sentías úber poderoso con la pistola naranja y, caramba, era el juego high tech por definición. Si tenías un Nintendo, tenías al mundo a tus pies.
*¡turutun tururun!*
¿Cuál? Barbie
¿Qué diantres hacía? Cambiaba el color de su pelo, abría y cerraba los ojos con agua tibia, se probaba mil vestidos, usaba todos sus zapatos como bailarina de balet (hasta los tenis), cabalgaba, era doctora, maestra, cocinera, modelo, actriz... en fin... todo lo que uno quisiera.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Sólo esperen a que termine de vestirlas y arreglarlas a todas! ¡Tengo la historia más fabulosa para ustedes! ¡Tú serás la buena, tú serás la mala y tú serás el novio! ¡Será genial! ¿Qué? ¿Ya acabé de vestirlas? Hum... bueh, ya me aburrí. Jugaré a otra cosa."
¿Por qué es genial? Al igual que los ponies, las Barbies despertaban tu imaginación a niveles inesperados. Era genial crearles sus historias pero en realidad la mejor parte era vestirlas y peinarlas. Probablemente lo único malo que tenían estas muñecas era que si le rompías la cabeza a una, nunca volvía a ser la misma. Antes uno realmente esperaba con ansias a las nuevas Barbies. ¿Ahora? Ahora no me parecen tan geniales, sobre todo las My Scene que tienen cabezotas gigantes. Odio las muñecas con cabezotas gigantes y labios de pato. Aún hoy me encanta ver las Barbies especiales que sacan a lo largo del año. Son tan elegantes y hermosas... (y caras).
*redobles de lo que quieras ser*
¿Cuál? Dinosaurios de plástico.
¿Qué diantres hacía? Nada. Creo que tuve algunos a los que les podías mover la cabeza... creo.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡SOY LA REINA DE LOS DINOSAURIOS! ¡TIEMBLEN ANTE MI PODERIO! ¿Qué? ¿Un Pony ha entrado a su territorio? ¡CÓMANSELO! ¡CÓMANSE AL INFELIZ QUE SE ATREVIÓ A INVADIR NUESTRAS TIERRAS!"
¿Por qué es genial? ¿A qué niño no le encantaban los dinosaurios? Eran LA super onda. Hablo en serio. Si buscas 'la super onda' en el diccionario, no lo encontrarás pero sabrás que me refiero a los dinosaurios. Estos amigos estaban de moda antes que Jurasic Park y después la obsesión fue aún mayor. Había unos baratos, unos muy caros y todos geniales. Mi juego favorito en aquel entonces era la lucha territorial entre ellos y los Ponies. Y no. Los dinosaurios no siempre ganaban. lol
*redobles jurásicos*
Y bien, ahora mencionemos a los que se quedaron atrás. Antes que nada, las Polly Pocket. Antes, estas muñequitas realmente cabían en tu bolsillo. Eran diminutas, como de un centímetro y medio de estatura. Sus casas estaban hechas en cajitas del tipo de los compactos y podías llevarlas a todos lados. Había unos más grandes que eran tan uber fabulosos que me hacían vomitar arcoíris. Probablemente ahora son tan grandes porque las niñas se las metían en la nariz y se ahogaban lol. No están en la lista porque en realidad sólo tuve una mansión. La amaba pero a final de cuentas sólo tuve una (muy caras en esas épocas).
Los Nenucos. Un bebé de verdad para una muñeca como yo. Adoro los Nenucos. Los adoro. Pero en realidad nunca jugué mucho con ellos... aún los tengo, though.
Los slinkies. Claro, en aquél entonces no se llamaban slinkies sino gusanos. No están en la lista porque, joer, una vez que se enredaban nada volvía a ser como antes.
Otros clásicos que no alcanzaron estar en la lista son los yoyos, los trompos y los baleros. Era demasiado mala con ellos. Me causaron tantas frustraciones que no merecen estar aquí. XD
Ahora sí.
*redobles juveniles*
¿Cuál? Playmobil
¿Qué diantres hacía? Uno de esos juguetes en donde tú tenías que hacerlo todo: construías sus casas, sus graneros, sus castillos, sus fuertes... y luego ibas contabas las historias más fabulosas.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡SOY DIOS!"
¿Por qué es genial? Un niño creará su propio mundo con cualquier cosa. Los Playmobil eran el juguete perfecto para facilitarte esta ardua tarea. Antes de que los Lego llegaran a México, los Playmobil acaparaban el 80% de los juguetes para armar, compitiendo sólo con los cubos de madera. Los detalles eran magníficos, la calidad altísima y con solo un muñeco tenías diversión por meses. Ahora me gustan más los Legos pero son juguetes para niños un poco más grandes, por lo que no disfruté de ellos sino hasta mucho después. El mundo hubiese sido un poco menos feliz sin los Playmobil.
¿Qué opinan, mis muchachos? Supongo que los hombres dirán que me faltaron los GI Joe, los HeMan y todos los muñequitos de tianguis de Dragon Ball pero, ¿qué quieren? A fin de cuentas tengo estrógenos.
Así pues, termina este nostálgico post que espero no hayan odiado.
XD ¡TENGO QUE IR AL CINE PRONTO!
¡CIAOSSU!
Honestamente me alejé un buen rato del blog porque quería evitar dos asuntos que me traumaron las semanas anteriores: la SOPA y el chiste de Platanito sobre los niños quemados de la guardería ABC. Fue algo que me indignó y tuve inmensas ganas de hacer un post al respecto. Sin embargo, supuse que podría herir muchas susceptibilidades así que sólo diré esto:
Está mal que un payaso que ya sabemos que no tiene respeto por nadie diga chistes crueles (que todo el mundo contaba) en un show privado pero por otro lado defendemos a capa y espada nuestro derecho a la libertad de expresión cuando en realidad eso sólo significa nuestro derecho a bajar música y porno gratis.
No more said.
Ahora, retomando los temas que no tienen la más mínima importancia: no he ido al cine desde Sherlock. Quiero ir a ver la del Inframundo pero para eso quiero ver primero la segunda y la tercera peli primero y... jaja, yo sé bien que eso probablemente no pasará antes de que la quiten del cine.
Así pues, es hora de regresar a lo que hago cuando no sé de qué rayos hablar: ¡TOP TEN LIST!
¿Y de qué les hablaré hoy? Pues de los juguetes. Claro que si. Esos maravillosos objetos que nos acompañaron en nuestra infancia (y adultez, admitámoslo). Todos amamos los juguetes y, si bien lo que menos quiero es pasarme al lado cursi de la fuerza (para eso pueden ver la última de Toy Story), de repente me dieron ansias de recordar aquellos juguetes que hicieron mi infancia todavía más feliz.
¡Ta tararaaaaaaaaaaaan!
¡TOP TEN FAVOURITE TOYS! (Nótese que escribí favourite con acento inglés. =D) Obvio, muchos de estos son para niñas. Ya ven... antes era políticamente correcto hacer diferencia.
*redobles*
Número 10
¿Cuál? Viewmaster
¿Qué diantres hacía? Un visor para ver diapositivas en 3D.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡PUEDO VER EN 3D!"
¿Por qué es genial? Un juguete simple con el que podías jugar por horas. No sólo era genial ver las escenas de tus películas favoritas en 3D, también era genial lanzar los discos como frisby. Además, te hace ver tan high-tech...
*redobles 3D*
Número 9
¿Cuál? Los juguetes de feria.
¿Qué diantres hacía? De todo. Conos con helados de hule espuma, pistolas de agua, jueguitos de té, canicas, damas chinas, manitas pegajosas...
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG, sólo pagué 5000 pesos por jugar a ponchar los globos y me gané este fabuloso juguete que en realidad cuesta 500!"
¿Por qué es genial? (¿Notaron la alusión de los viejos pesos?) Son juguetes baratos pero venían con la satisfacción de que los habías ganado en algún juego de destreza. Claro, nunca conseguías el peluche, la Barbie original ni nada que valiera la pena pero aún así eran fabulosos. Sobre todo las manitas pegajosas. Las manitas pegajosas que se llenaban de mugre a los 30 minutos y luego las lavabas y dejaban de estar pegostiosas pero por algún motivo cada que tenemos una, íbamos y la lavábamos.
*redobles pegostiosos*
Número 8
¿Cuál? Play-Doh
¿Qué diantres hacía? Plastilina. Vil plastilina que sabía a sal. Por favor. TODOS sabemos que sabía a sal. Probarla era lo primero que hacíamos después de que nos explicaban lo que quería decir "No tóxica."
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Ninguna de las figuritas que hago me queda igual que la de los comerciales! ¡NECESITO MÁS KITS!"
¿Por qué es genial? Honestamente no lo sé. La plastilina regular era más fácil de moldear, permitía mezclar colores, si la mojabas no se hacía una horrible plasta pegajosa y además era mil veces más barata. Supongo que eran los kits para moldear. En realidad, antes no eran tan bonitos como ahora. Sólo hacías algunas papas fritas, espaguetti, florecitas y bichos... o al menos eso pretendías porque NUNCA te quedaban bien. Sin embargo, los kits eran tan fabulosos que uno simplemente quería tener más. Esa es buena mercadotecnia.
*redobles tóxicos*
Número 7
¿Cuál? Fabuloso Fred
¿Qué diantres hacía? Uno de los primeros juguetes electrónicos. Podías jugar como 20 juegos con él o simplemente usarlo como piano.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡No tengo idea de cómo funcione esto pero miren cómo brillan los foquitos!"
¿Por qué es genial? Dude, el Fabuloso Fred es la onda. ¿Qué más prueba para ello necesitábamos que ver su nombre? ¡FABULOSO! Si él decía que era fabuloso, seguro que lo era. Otro juguetito que te hacía sentir súper high tech.
*redobles electrónicos*
Número 6
¿Cuál? Juego de Química mi Alegría
¿Qué diantres hacía? Kit con varias sustancias químicas que te permitía realizar hasta un millón de experimentos.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡Soy una científica! ¡Destruiré al mundo con mi agua color rosa y mis cristales de sulfato de cobre!"
¿Por qué es genial? Esta cosa tenía según cientos de experimentos. Claro, es fácil enumerar esa cantidad cuando el experimento uno es "disolver el cloruro de sodio en agua" y el paso dos es "agitar". Pero bueno, aún así tenía algunas reacciones muy divertidas. ¿Mi favorita? El transformar agua rosa en transparente con sólo un popote y mi aliento. ¡WOW! El poder de la fenoftaleína es indiscutible. Decir que mis colegas y yo estudiamos química por este juguete sería exagerar pero nos hace sonar interesantes. En sí, casi todos los Juguetes mi Alegría son la onda pero elegí éste porque siempre fue mi favorito.
*redobles científicos*
Número 5
¿Cuál? Mi Pequeño Pony
¿Qué diantres hacía? Nada. A lo más, el pelo les cambiaba de color o su dibujito en el lomo se transformaba en otra cosa con agua fría.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡SOY LA REINA DE LOS PONIES! ¡TIEMBLEN ANTE MI PODERIO! ¡OMFG! ¡TODOS SON TAN LINDOS!
¿Por qué es genial? Estos jueguetes elevaban tu imaginación a la décima potencia. Sólo tenían la cabeza articulada y aún así podías inventar las mejores historias con ellos. Además, antes de que se volvieran hidrocefálicos, los ponies eran hermosos. El tener alguno de los unicornios te convertía en la chica más popular del salón y si tenía alas era todavía mejor. No me gusta el nuevo estilo de los juguetes pero me encanta la nueva serie animada porque es linda, divertida y, ya saben, TOTALMENTE diferente a la aburrición de la primera. Palabra... hasta los Ositos Cariñositos era mejor que eso.
*redobles con unicornios*
Número 4
¿Cuál? Nintendo
¿Qué diantres hacía? Una de las primeras consolas que fueron humanamente posibles de comprar en México.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Tengo un Nintendo! ¡Soy mejor que todos ustedes, bitches! Dude... ¿cómo coños se juega esto y por qué ese estúpido perro se ríe de mí?"
¿Por qué es genial? Antes que el Play Station, antes que el SNES, antes que el Gameboy... después que el Atari... pero yo nunca tuve Atari así que ese no cuenta. Era genial tener tantas opciones de videojuegos en una sola consola. Ya no tenías que gastar tu dinero en maquinitas (aunque muchos siguieron haciéndolo). Te sentías úber poderoso con la pistola naranja y, caramba, era el juego high tech por definición. Si tenías un Nintendo, tenías al mundo a tus pies.
*¡turutun tururun!*
Número 3
¿Cuál? Barbie
¿Qué diantres hacía? Cambiaba el color de su pelo, abría y cerraba los ojos con agua tibia, se probaba mil vestidos, usaba todos sus zapatos como bailarina de balet (hasta los tenis), cabalgaba, era doctora, maestra, cocinera, modelo, actriz... en fin... todo lo que uno quisiera.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMG! ¡Sólo esperen a que termine de vestirlas y arreglarlas a todas! ¡Tengo la historia más fabulosa para ustedes! ¡Tú serás la buena, tú serás la mala y tú serás el novio! ¡Será genial! ¿Qué? ¿Ya acabé de vestirlas? Hum... bueh, ya me aburrí. Jugaré a otra cosa."
¿Por qué es genial? Al igual que los ponies, las Barbies despertaban tu imaginación a niveles inesperados. Era genial crearles sus historias pero en realidad la mejor parte era vestirlas y peinarlas. Probablemente lo único malo que tenían estas muñecas era que si le rompías la cabeza a una, nunca volvía a ser la misma. Antes uno realmente esperaba con ansias a las nuevas Barbies. ¿Ahora? Ahora no me parecen tan geniales, sobre todo las My Scene que tienen cabezotas gigantes. Odio las muñecas con cabezotas gigantes y labios de pato. Aún hoy me encanta ver las Barbies especiales que sacan a lo largo del año. Son tan elegantes y hermosas... (y caras).
*redobles de lo que quieras ser*
Número 2
¿Cuál? Dinosaurios de plástico.
¿Qué diantres hacía? Nada. Creo que tuve algunos a los que les podías mover la cabeza... creo.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡SOY LA REINA DE LOS DINOSAURIOS! ¡TIEMBLEN ANTE MI PODERIO! ¿Qué? ¿Un Pony ha entrado a su territorio? ¡CÓMANSELO! ¡CÓMANSE AL INFELIZ QUE SE ATREVIÓ A INVADIR NUESTRAS TIERRAS!"
¿Por qué es genial? ¿A qué niño no le encantaban los dinosaurios? Eran LA super onda. Hablo en serio. Si buscas 'la super onda' en el diccionario, no lo encontrarás pero sabrás que me refiero a los dinosaurios. Estos amigos estaban de moda antes que Jurasic Park y después la obsesión fue aún mayor. Había unos baratos, unos muy caros y todos geniales. Mi juego favorito en aquel entonces era la lucha territorial entre ellos y los Ponies. Y no. Los dinosaurios no siempre ganaban. lol
*redobles jurásicos*
Y bien, ahora mencionemos a los que se quedaron atrás. Antes que nada, las Polly Pocket. Antes, estas muñequitas realmente cabían en tu bolsillo. Eran diminutas, como de un centímetro y medio de estatura. Sus casas estaban hechas en cajitas del tipo de los compactos y podías llevarlas a todos lados. Había unos más grandes que eran tan uber fabulosos que me hacían vomitar arcoíris. Probablemente ahora son tan grandes porque las niñas se las metían en la nariz y se ahogaban lol. No están en la lista porque en realidad sólo tuve una mansión. La amaba pero a final de cuentas sólo tuve una (muy caras en esas épocas).
Los Nenucos. Un bebé de verdad para una muñeca como yo. Adoro los Nenucos. Los adoro. Pero en realidad nunca jugué mucho con ellos... aún los tengo, though.
Los slinkies. Claro, en aquél entonces no se llamaban slinkies sino gusanos. No están en la lista porque, joer, una vez que se enredaban nada volvía a ser como antes.
Otros clásicos que no alcanzaron estar en la lista son los yoyos, los trompos y los baleros. Era demasiado mala con ellos. Me causaron tantas frustraciones que no merecen estar aquí. XD
Ahora sí.
*redobles juveniles*
¡NUMERO 1!
¿Cuál? Playmobil
¿Qué diantres hacía? Uno de esos juguetes en donde tú tenías que hacerlo todo: construías sus casas, sus graneros, sus castillos, sus fuertes... y luego ibas contabas las historias más fabulosas.
¿Qué decía mientras lo utilizaba? "¡OMFG! ¡SOY DIOS!"
¿Por qué es genial? Un niño creará su propio mundo con cualquier cosa. Los Playmobil eran el juguete perfecto para facilitarte esta ardua tarea. Antes de que los Lego llegaran a México, los Playmobil acaparaban el 80% de los juguetes para armar, compitiendo sólo con los cubos de madera. Los detalles eran magníficos, la calidad altísima y con solo un muñeco tenías diversión por meses. Ahora me gustan más los Legos pero son juguetes para niños un poco más grandes, por lo que no disfruté de ellos sino hasta mucho después. El mundo hubiese sido un poco menos feliz sin los Playmobil.
¿Qué opinan, mis muchachos? Supongo que los hombres dirán que me faltaron los GI Joe, los HeMan y todos los muñequitos de tianguis de Dragon Ball pero, ¿qué quieren? A fin de cuentas tengo estrógenos.
Así pues, termina este nostálgico post que espero no hayan odiado.
XD ¡TENGO QUE IR AL CINE PRONTO!
¡CIAOSSU!
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