martes 30 de agosto de 2011

Obama

Omg... ¿en realidad ha sido tanto de que actualicé aquí?

Chass... una disculpa a... pues a quien pueda interesarle. ^^'

Como no he ido al cine últimamente no he tenido mucha inspirancia de postear. Además, la semana antepasada me dio una gripe muy fuerte y me tomó bastante tiempo el reponerme.

SIN EMBARGO, ese tiempo de ocio necesario para recuperarse de los, oh! crueles embates de los microorganismos, fue suficiente como para permitirme hacer algo que debí de haber hecho hace al menos seis meses.

¿Y qué es esa misteriosa actividad? ¿Será acaso escribir una autobiografía? ¿Será el descubrir el hilo negro de alguna teoría científica rebuscada? ¿Organizar por vía redes sociales movimientos juveniles en contra de gobiernos neoliberalistas?

No, se trata de algo aún más importante:

¡TERMINAR DE JUGAR OKAMI!



-o- Así es. El lector asiduo sabrá que a pesar de que a Ale-chan le gusten los videojuegos, la pobrecita es lo que en términos gamers se llamaría un newbie. Vengo jugando videojuegos desde hace más de 15 años y he apestado en cada uno de ellos. No es difícil que me enajene con algún género en especial y, a pesar de tener archivos con más de 100 horas de juegos, sigo siendo mala. Muy, muy mala.

Fue por eso que me encantó cierto videojuego que apareció para el PS2 llamado Okami, es decir Lobo. El juego, a pesar de ser muy ingenioso y con una animación e historia brillantes, no tuvo mucho éxito y no fue sino hasta que apareció para consolas portátiles que de hecho comenzó a llamar la atención.

Pero bueno, ¿de qué va esta historia de nombre friki? Todo empieza con el despertar de un lindo lobito blanco en la tranquila aldea de Kamiki (en Japón, por supuesto). Pronto nos daremos cuenta de que este lobito es más de lo que parece ya que tiene a capacidad de hacer que el Sol aparezca a su voluntad, desvaneciendo nubes o incluso interrumpiendo la noche.



¿Y cómo hace algo así? Lo hace con ayuda del Pincel Celestial. ¿Y qué es eso? Pues... un pincel que usaremos para dibujar en el escenario y que nos permitirá usar las maravillosas habilidades del lobo. Porque no, no sólo puede hacer que aparezca el Sol. El lobito irá ganando poderes mientras avanza la historia y antes de que nos demos cuenta tendremos 13 maravillosas Técnicas Celestiales que irán desde cosas tan útiles como el manipular el fuego y el espacio-tiempo y tan cursis como hacer florecer cualquier cosa.

Era de esperarse que una entidad usando un Pincel Celestial para hacer Técnicas Celestiales resultara ser celestial. Así es, mis queridos. Resulta que el lobo en realidad es una loba. Una loba llamada Shiranui. ¿Y quién es esa? Pues nada más y nada menos que la reencarnación de la diosa Amaterasu: Origen de todo lo que es bueno y madre de todos nosotros.

El primer enemigo a enfrentar no será otro sino el malvado Orochi: la serpiente de ocho cabezas que exige a una doncella como sacrificio cada año. Shiranui deberá de evitar que este año se cumpla la profecía y para vencerlo necesitará la ayuda del valiente guerrero, Susanoo. Es una pena que Susanoo sea realmente sea un inútil y que nosotros tengamos que hacer todo por él.



Pero no se preocupen, mis muchachitos. Shiranui no estará totalmente sola. Le acompañará uno de los sidekicks más entrañables que he conocido. Issun es una criaturita diminuta que se describe a sí mismo como un Artista Errante. Es pervertido, egoísta y decide seguir a Shiranui para copiarle todas sus técnicas. Al principio Issun es algo irritante pero poco a poco sus habilidades nos ayudarán a defender al país del Sol Naciente.

¡Y vaya que lo necesitaremos! Una vez que Shiranui destruye a Orochi algo muy malo pasa: una nube de maldad cubre el país. Esta nube llenará el territorio de monstruos y se aliará con... pues monstruos más grandes (entiéndase: jefes) para destruir a los dioses y humanos para siempre.

Es así como la linda Shiranui deberá de adentrarse por el enorme Nippon, recuperar sus poderosas técnicas, ayudar a los aldeanos que por cierto no pueden hacer nada por sí mismos, recibir todas las plegarias posibles, matar decenas de monstruos y destruir a toda la esencia del Mal.

Okami es un juego que nos recuerda mucho a Zelda. Si bien el juego es bastante más intuitivo (no pasarán TANTAS horas atrapados en los dungeons), al igual que en el aludido, el mundo para explorar parece ser infinito. Okami tiene una cantidad obscena de sidequests y, a diferencia de en la mayoría de los juegos, estos de hecho son entretenidos. Claro, hay un par de cosas imposibles de hacer y unas no tan chéveres pero al menos un 80% te mantendrá lo suficientemente entretenido hasta que decidas que es hora de enfrentarte contra el mal supremo.



Hay muchísimos personajes pero casi todos ellos son sólo incidentales. Pocos realmente acompañarán a Shiranui en sus aventuras. El resto sólo existen para pedirnos favores o bien dar discursos cursilones sobre el probable fin del mundo.

¿La historia? Hermosa. Está perfectamente ligada con la mitología japonesa y es lo suficientemente emotiva como para sacarte la lagrimita para las últimas etapas de juego. ... Aunque... admito que el final es demasiado. El asunto se pone medio invasores del espacio y eso fue simplemente raro. Pero se le perdona porque es sólo hasta el final.

¿La animación? A pesar de que el efecto es 2D, el hecho de que las viñetas copien el estilo tradicional sumi-e convierte a este jueguito en algo muy especial. Es muy fluida lo cual da la sensación de estar en un cuadro viviente. Las escenas de 'felicidades, tío, has roto la maldición de esta zona' son hermosas y los monstruos son tan creepies que seguramente te ocasionarán un par de pesadillas.

¿La música? Brillante. Por supuesto que toda está inspirada en la música antigua japonesa y si bien en algunos momentos puede ser repetitiva, el juego atina a cambiarnos la BGM de cuando en cuando, evitando que las tonadas se vuelvan molestas.

¿La dificultad? Si bien la trama principal es lo suficientemente sencilla como para que yo lo haya terminado sin el uso de un Walkthrough, las sidequests son tan diversas y complicadas como te puedas imaginar. Así pues, es un juego de complejidad variable y a gusto de cada quien.

Y bien, ya hablé de todo lo bueno de este juego. ¿Lo malo?

Yo jugué esto en Wii así que sólo hablo por los controles de esta consola: toma tiempo el aprender el hacer las Técnicas Celestiales. Bastante tiempo. Probablemente las primeras 10 horas de juego serán algo frustrantes ya que no es fácil acostumbrarse a la respuesta del sensor e incluso una vez que te acostumbres te seguirás frustrando de cuando en cuando. Por ejemplo, hay técnicas secretas muy poderosas pero que tienen trazos muy específicos. ¿Consecuencia? Para que logres hacerlas en medio de una batalla está difícil. También te provocará enojos en algunos sidequests en donde sabes lo que tienes que hacer y cómo pero aún así el sensor parece hacer lo que le viene en gana.

Otro punto negativo es que algunos jefes se vuelven repetitivos. Hay al menos 2 de ellos con los que te tienes que enfrentar unas 3 veces. Los cambios en las batallas son mínimos y si bien esto es perfecto para gente inútil como yo, para los gamers profesionales puede ser aburrido.

Sobre los monstruos, los que tienen más HP sólo pueden ser derrotados rápidamente con una técnica específica. Al principio esto no es tan complicado porque sólo hay de cinco o cuatro sopas pero cuando tienes 13 opciones, la cosa deja de verse tan sencilla. Si bien una vez que derrotas a un monstruo por primera vez se registra la información de éste y te dice cómo derrotarlo fácilmente, los primeros encuentros pueden llegar a ser eternos. En algunas ocasiones me tomó más tiempo derrotar a monstruos que a jefes.

Esos son los únicos puntos relevantemente negativos que recuerdo en este momento. Honestamente la historia y la jugabilidad son tan buenos que fácilmente noquean a estos sutiles contras. Tanto así que Okami llegó a ganar el premio del juego del año de IGN incluso desde su versión para el PS.



El juego cuenta con una secuela para el Nintendo DS llamada Okamiden y trata del hijito de Amaterasu convertido en un cachorrito de lobo vagando por el Nippon para salvarlo de --insertar alguna excusa porque a final de cuentas se supone que su mamá derrotó a todo el mal--. Apenas he visto algunos trailers y no parece ser tan bello como su predecesor. Desafortunadamente probablemente nunca podré juzgar eso por mí misma porque si sale en Wii será en la 2da versión de la consola -_-'.

¿Conclusión? Ale-chan le da 6 pulgares para arriba a este bellísimo videojuego. Especialmente recomendado para frikis y para los que disfrutan los juegos de aventura tipo Zelda.

Y bien, con esta review los dejo por hoy. Espero que mi próxima entrada no tarde tantísimo. O_o

Se me cuidan mucho, mis queridos y recuerden: si ven un día a un lobo blanco que parece venir con toda la suerte del mundo denle un delicioso pan de calabaza. ¡Se lo merece!

3 comentarios:

rolrodur dijo...

un muy hermoso e interesante juego señorita ale, yo no tengo nintendo wii no play station pero no sabes si se puede conseguir para computadora??'

Stella dijo...

¡Hola, Ale! Como no te puedo contestar en FFNET, te contesto aquí xD Gracias por el comentario en Sed! T_T Me alegro que te gustara! Abacho!

Sobre juegos no tengo mucho que decir, por cierto xD Si tú te consideras newbie, ¿qué dejas para mí, que nunca conseguí pasar la 3ra pantalla del viejo Super Mario?

Los pocos juegos que conseguí terminar fueron un par de Harry Potter que jugué para ayudar a mi hermana menor, Shadow of Destiny y uno más. Este se ve interesante, lástima que soy una inútil para eso xDDDD

okamiden dijo...

siempre ke lo secargo no me deja jugarlo :(