martes 10 de mayo de 2011

Thortilla en Búsqueda del Miaumiau


Sólo los petulantes (o bien los que tienen mayor fe en la raza humana) creen que el ser humano es capaz de entenderlo todo. El resto de nosotros quiere creer que allá afuera hay millares de cosas sin explicación.

Aún así, tanto el temor a lo desconocido como el hybris nos impiden cruzarnos de brazos y declarar un “no tengo la más p*** idea de lo que acaba de pasar.” No. Usualmente buscamos un motivo para todo. Los fenómenos inexplicables suelen tener muchos nombres: fantasmas, extraterrestres, duendes, etc. Pero cuando lo que no entendemos es algo tan impresionante, poderoso, peligroso y bello como la naturaleza, era de esperarse que nos inventáramos una solución impresionante, poderosa, peligrosa y bella.

Fue así que muchos de los dioses fueron creados a imagen y semejanza de los seres humanos (¿o acaso hay una criatura más perfecta en la creación?). Claro, los antiguos se preocuparon por pulir estas identidades. Que con vida eterna, que con astucia inusitada, que con inteligencia infinita, que con bondad incondicional, que con maldad desmedida que con cuerpos grandes, hermosos y perfectos…

Perfectos, perfectos, perfectos.

Porque sí, mis queridos. Si Thor se trata de algo es de lo lindos que son los dioses.



Sólo para desviar la atención de la significancia moral que implicaría el proclamar la existencia de deidades escandinavas en el universo de los cómics, Marvel se tomó la libertad de afirmar que estas poderosas criaturas no son sino extraterrestres que viven en una región del universo unida a la nuestra por el árbol/portal intergaláctico, Yggdrasil.

Era normal que los seres humanos de aquellas épocas vieran a lo lejos a estas imponentes criaturas y decidieran llamarlas dioses. Aparentemente, también era normal que crearan la mitología germánica con una semejanza tan fiel a la realidad extraterrestre que nos hace creer que algún simpático de aquel universo llegó al nuestro para contarnos las chocoaventuras de su raza.


Así pues, existe un mundo lejano con un rey llamado Odín (Anthony Hopkins, aka Juai de Rito) quien comandó sus ejércitos en contra de una raza de criaturas de hielo que amenazaban no sólo a su mundo sino a todos los de Yggdrasil. Afortunadamente para casi todos, Odín es un rey muy poderoso y terminó con la gélida amenaza, tomando como botín de guerra un cubo de hielo glow in the dark con la capacidad de destruir el universo.


Los siglos humanos pasan y Odín decide que es hora de dejar el trono y debe de elegir de entre sus dos hijos, Loki (Tom Hiddleston) y Thor (Chris Hemsworth), el que habrá de ser su sucesor. Su decisión no será sencilla: por un lado tiene al astuto Loki, un joven que siempre se sale con la suya y que tiene la palabra ‘traidor’ escrita en todo su pálido y enfermizo rostro; y por el otro tiene al hermoso, perfecto, simpático y adorable Thor que si bien no es el faro más brillante de Alejandría, se capaz de iluminar a todos con su despampanante sonrisa perlada y sus ojos tan azules como el sol.

Ejem… ¿dije que no sería sencillo? Obviamente era sarcasmo. Odín elige a Thor sin dudarlo.


Loki, enfurecido por el favoritismo hacia Thor, formula un cruel ardid junto con el rey de los gigantes de hielo, Laufey. El enemigo se introduce al castillo de Guaruhara-digo, Walhalla pero es prontamente detenido por los asgardianos. Enfurecido por el cinismo de los hombres azules (su intromisión interrumpe su coronación), Thor reúne a sus amigos salidos de un MPORPG y encabeza un burdo y no muy astuto ataque a tierras enemigas.
 
El resultado era de esperarse: el enemigo está a punto de hacer papilla a los héroes y Odín debe de interrumpir la batalla. Enfurecido, el rey reclama a Thor el haber iniciado una guerra estúpida y lo condena al exilio. También le despoja de su arma: el martillo Miaumiau aka Mjolnir, al cual se le ordena que sólo podrá ser utilizado por alguien que sea digno de su poder (algo así como Excálibur).

De modo sorpresivo, el exilio de Thor ocurrirá en la Tierra y como otro giro inesperado de la trama, el martillo caerá a escasos metros de él pero no podrá recuperarlo inmediatamente. Afortunadamente, el buen semental nórdico, contará con la ayuda de dos científicos y una becaria. O más bien de la becaria nada más porque ellos son los únicos que trabajan. XD Jeje. No se crean.

Los científicos no serán sino Jane Foster (Natalie Portman), Erik Selvig (Stellan Skarsgärd, lo hemos visto como Bootstrap Bill en los Piratas del Caribe) y Darcy (Kat Dennings, de Virgen a los 40). Jane lleva años estudiando… no sé… algo… y en Thor encuentra o a un loco que se cree un dios o a la prueba viviente de todas sus teorías. Sea lo que sea, quedará engatusada por su varonil forma de ser y sus bien formados pectorales así que decide ayudarlo a recuperar a Miaumiau.


Obviamente el asunto no será tan sencillo. Un extraño grupo de seguridad llamado no muy sutilmente S.H.I.E.L.D. se ha apoderado del martillo y por si fuera poco Loki se encargará de, como le llamamos en el mundo del fandom, ‘emotionaly rapear’ a su lindo hermano.

Al igual que en Iron Man, contamos con una historia existente. Es decir, no es muy profunda ni maravillosa pero es mejor que lo que el género nos tenía acostumbrados. Hay explosiones, humor sonso y mucho, pero mucho fanservice.

No sabría decirles si la historia es fiel al cómic original o no. Sólo sé que el universo de Marvel es tan pero tan... universoso que a fin de cuentas una versión más no hará la diferencia.

La música, el guión y las actuaciones están a un nivel aceptable (he de admitir que el que le hace de Loki me cayó re bien). Es una peli en donde los actores se divirtieron mucho y nos contagian esa diversión pero no esperen ver habilidades histriónicas fuera de lo común. Thor es una historia sin pretensiones, entretenida (palabra clave de esta review) aunque predecible. Es un perfecto complemento más para lo que habrá de ser The Avengers: probablemente la película más orgásmica del 2012.

Los hombres la disfrutarán por los altos niveles de testosterona y la bella Natalie Portman. Las mujeres la disfrutarán porque… Bueno, con la siguiente acotación de la película creo que resumiré perfectamente el feeling que provoca esta historia.


Jane:: -.- :: “Lo siento, Thor. No puedo ayudarte a recuperar tu Miaumiau. Aparentemente no es muy buena idea el andar con alguien que se cree salido de una ópera de Wagner.”
Thor: “No te preocupes, yo entiendo. Pero agradezco todo lo que has hecho por mí.” Le besa la mano.
Jane:: O///O :: “!!!” ^///^ “¡JIJIJIJIJIJIJIJI!”

Thor es ese tipo de hombre cuyos genes todas queremos. Es dulce, varonil y hermoso. Seh, seh… su martillo tiene más coeficiente intelectual que él pero, ¿qué importa? El chiste es obtener su carga genética y después, algún superhéroe millonario e inteligente como Tony Stark podrá encargarse del resto. ^_^

¿Conclusión? Ale-chan le da 5 pulgares para arriba. Dos de ellos por el hermoso dios que llegó a este mundo después de tomar muchas malteadas energéticas y tal vez de algunos implantes. Recomendado para niños y fangirls de todas las edades y por supuesto a los amantes del género.

Y bien, con esta review los dejo por hoy. Ahora me retiraré a orar a los dioses, esperando que alguna deidad decida convertirme en su esposa y me lleve a su palacio lleno de nereidas y caballos voladores.

=D

3 comentarios:

Lobita Nocturna dijo...

Lo importante es... ¿sale Robert Downey Jr. al final como en Hulk?
Saludos!!!

rolrodur dijo...

bueno, la historia de thor no es muy profunda tampoco en el comic, asi que imagino que la peli por lo que comentas esta muy vinculada al mismo, aunque no me gustan mucho las adaptaciones de comics en película pues casi siempre se salen de contexto (honrosas excepciones son algunas de batman y las nuevas del hombre araña), buen review como siempre señorita ale muchos saludos :D

Stella dijo...

Como soy una curiosa, hice click y me encontré aquí... y vi esta entry... y AHHHH, THOR, tenía que comentar sobre él! En el cine al que fui, la gente estaba super entusiasmada, y los hombres empezaron a dudar de su masculinidad por culpa de Thor! XDD A mí me entretuvo mucho.