jueves, 10 de marzo de 2011

Juai de Discurso?


Y bueno, después de la acalorada entrada anterior (porque hoy posteé dos veces, ¡lean! ¡lean!), llegó ahora sí el momento de reviewar, AL FIN, El Discurso del Rey.

Porque si, mis queridos, al fin se me hizo ver la del Discurso del Rey o como le llaman los gringos: The King’s Speech.

Seguramente ya todos ustedes saben que esta peli fue la ganadora a mejor Película, Guión, Dirección y Actuación Masculina, unos de los únicos 5 Óscares que son relevantes. Pero, ¿realmente merecía todas las flores que recibió?

Antes que nada, además del discurso de un rey, ¿de qué diantres se trata esta historia? Pues hagan de cuenta que en un reino muy, muy, muy lejano, vivía un príncipe que tartamudeaba. El príncipe estaba muy acomplejado por su problema. Después de todo, un príncipe tiene que hacer apariciones públicas y leer muchos discursos y no se veía bien que el hermano del Rey hablara como Porky.

A pesar de su problema, el príncipe conoció a una bella princesa que lo amaba. Ambos tuvieron dos hijas que jugaban con sus ponis y usaban bellos vestidos con holanes.

Un día la princesa conoció a un mago del lenguaje y, esperanzada de que ayudara a su príncipe, contrató sus servicios. Este mago venía de una tierra muy, muy lejana, colonia del reinado, y usaba técnicas mágicas muy raras pero efectivas. Así, después de algunos roces, el príncipe y el mago se hacen buenos amigos.

Todo iba muy bien para todos hasta que repentinamente el rey fue engatusado por un espíritu femenino maligno. Siendo el rey el jefe de la iglesia, no podía casarse con un demonio. Sin embargo, su obsesión con esta criatura fue tal que prefirió abdicar antes de no casarse con ella.

Nervioso, el príncipe se dio cuenta de que él tendría que tomar su lugar en el trono del reino. No le toma mucho tiempo el descubrir que para esta nueva misión necesitará la ayuda de su princesa, del mago y de un animago llamado Peter Pettigrew.

Eso es a grandes rasgos la historia. Claro, el reino muy, muy lejano es Inglaterra; el príncipe es el príncipe Alberto (posteriormente el Rey Jorge VI, padre de la Reina Elizabeth II); la princesa es la futura Reina Madre; el mago es un terapeuta australiano llamado Lionel Logue; y Peter Pettigrew es Winston Churchil.

Como pueden ver, la historia realmente se asemeja a un cuento de hadas. Es curioso que este cuento de hadas esté basado en la vida real; los cuentos de hadas de la realeza usualmente terminan siendo cuentos de terror. Sin embargo, tenemos una interesante y alentadora trama patrocinada por la historia misma y, sorprendentemente, las licencias históricas se mantienen a un nivel decente.

La trama es buena, sí. Es buena pero no excelente. Difícilmente la consideraría la mejor trama del año y tal vez ni siquiera de los tres primeros meses del 2011.

Sin embargo hubo algo en ella que llamó la atención de todos. No fue la música: muchas partituras clásicas que se adaptan bien pero que no salen a relucir más que en un par de escenas (BAFTA no estará de acuerdo conmigo). Tampoco fue la producción: si bien es una historia de época, la época no va lo suficientemente hacia el pasado como para sorprendernos en exceso, además de que se centra más en los personajes que en el pomposo ambiente real.

¿La dirección? Diferiré con la academia. La dirección es buenísima. Casi brillante. Pero, ¿merecedora de un premio Oscar? Lo dudo. Tom Hooper mostró gran sobriedad y clasicismo en su trabajo pero pecó de ser tan clásica que creo que sólo pareció buena porque fue diferente a lo que se ha estado haciendo últimamente. Si acaso, le daré un premio por no ser débil. Fácilmente pudo haber convertido esta película en un comercial de la familia real o haber dilapidado a la misma. Afortunadamente atinó a contar una historia sobre personas más que sobre reyes.

Entonces, ¿qué? ¿Qué fue lo interesante?

Seguro que ya lo saben: la actuación.

Por supuesto que la actuación. La película vale la pena sólo para ver a Colin Firth interpretar a un nervioso Jorge VI y a Geoffrey Rush (Barbossa en los Piratas del Caribe entre muchas otras actuaciones que merecen más su nivel de actor) como Lionel Logue. La musa de Tim Burton, Helena Bonham Carter interpreta a una creíble y tierna Elizabeth I aunque tal vez le faltó un poco de fortaleza. Peter Pettigrew, aka Timothy Spal, creó a un divertido Winston Churchill y honestamente hubiese deseado que apareciera más en la peli.

Ver el Discurso del Rey es ir a ver la actuación de Colin Firth. Su angustia se vuelve la nuestra, sus esperanzas contagian nuestros corazones y su ternura atraviesa la pantalla hasta nosotros. No sé cómo le hizo este amigo para tartamudear tan bien pero debió de ser un proceso cansado y de mucha práctica e investigación.

Si una tercera parte de los actores se prepararan como este amigo, el cine sería un lugar mejor.

The King’s Speech es una historia ‘linda’ y trillada que no llegaría muy lejos de no ser por las interpretaciones de Rush y de Firth.

¿Conclusión? Ale-chan le da 4 pulgares para arriba. La recomiendo a cualquiera mayor de 16 años (a la mayoría de los pubertos [no digo que todos] probablemente les parecerá aburrida). Los más exigentes la disfrutarán SÓLO si se enfocan en las actuaciones. No le pidan demasiado.

Absténganse judíos porque creo que la boicotearon (sin éxito) en los Óscares por ignorar el hecho de que Jorge VI no permitió que refugiados judíos escaparan de Alemania hacia Palestina en la WWII. Keh… >>insertar comentario antisemita<<. Y bien, ahora, alegando mi alcoholismo como disculpa por mi comentario anterior (¡Es la defensa de Mel Gibson!), me despido. Espero que todos se encuentren muy bien y preparándose para la próxima llegada de la primavera. =D Ahora en las misceláneas se venderá más jamón y pepsi. ¡Kissu!

2 comentarios:

Lobita Nocturna dijo...

Quiero jamon y pepsi!!!
No he podido ir a verla, quiero hacerlo pero estoy cortisima de dinero. Genial, llego a la edad adulta y me quedo sin un mísero centavo ¬¬

rolrodur dijo...

esta peli si tuve oportunidad de verla y como dices, lo mas relevante es el mensaje de superación que encierra, sobre todo para las personas que tenemos problemas de lenguaje, y las actuaciones que estan muy bien hechas, realmente parece que el personaje tiene problemas de lenguaje y eso no es fácuil de hacer, una película muy bonita y bien actuada aunque no tenga mas que eso