
Saludos, mis querubines. Espero que se encuentren muy bien en este fin del maratón Lupe-Reyes. Ojalá que el año viejo se lo hayan pasado muy padriuris y que en este que empieza se la pasen aún mejor.
Por mi parte, parece que este año nuevo me pinta bien y si no bien, pues al menos que no podrá ser tan random como el año pasado. Al menos eso espero.
Pero sea como sea, para iniciar este año les traigo la review de la secuela de una película de culto úber popular llamada Tron.
¡Ah! ¿Cómo?
¿Había ya una película de Tron?
Me preguntarán algunos de ustedes: los más jóvenes y los menos geeks.
Y es que sí, muchachillos. Tron fue una película de 1982 que no tuvo mucho éxito en aquel entonces. ¿Cómo iba a tenerlo? Se trataba de una historia de computadoras con un lenguaje que en aquel entonces pocos manejaban. De acuerdo, los efectos especiales eran brillantes pero la trama no tenía nada de interesante a menos que entendieras la significancia de la existencia de un mundo virtual lleno de programas con la capacidad de comunicarse entre ellos y con sus usuarios.
En esta película, el hacker Kevin Flynn (Jeff Bridges, también lo hemos visto en The Men who Stare at Goats y seguramente más conocido como el malo de la primera de Iron Man) busca evidencia para probar que su colega, Ed Dillinger (David Warner) le ha pirateado parte de sus códigos y en el proceso terminará siendo llevado a este mundo virtual llamado la Red. Desafortunadamente, este universo es controlado por el malvado Control Maestro, un programa de inteligencia artificial que se ha vuelto loco de poder y ha sometido con crueldad a todos los programitas. Kevin deberá de destruir a Control Maestro pero sólo podrá hacerlo con la ayuda del valiente programa de seguridad, Tron (Bruce Boxleitner) que es ágil, noble e inteligente a diferencia de ciertos antivirus que conozco *coff* Norton *coff*.
eguramente a los más jóvenes la idea no les sonará muy original pero para aquel entonces era ridículamente significativo. Se trataba de un mundo maravilloso en donde las opciones eran ilimitadas. Tron fue una película visionaria y hemos de darle el crédito a Disney por darle semejante oportunidad a los guionistas.
Disney no se vio mal recompensado: vendió varios videojuegos y creó una secta de seguidores que apremiarían a Tron por generaciones.
Sip. Tron no es una buena película por su trama pero es brillante por lo que representa. Además, los efectos están lindus. *_*
Como era de esperarse, en esta época en donde casi todas las producciones americanas surgen de refritos, secuelas o novelas, Disney no pudo aguantarse por más tiempo las ganas de regresar al mundo de la Red y es entonces que Tron: The Legacy inicia.
Conocemos Sam Flynn, el hijo de nuestro anterior protagonista e interpretado por Garret Hedlund (Patroclo en Troya y jaja alguien no importante en la no importante Eragon). Al igual que su padre, Sam es un hacker muy talentoso pero, al igual que casi todos los protagonistas jóvenes, tiene problemas de actitud. “Soy lo suficientemente capaz de hacerme responsable de la compañía de mi padre pero no lo hago por motivos infantiles que yo mismo no soy capaz de comprender.” Sin embargo, disfruta de sabotear la misma empresa que por derecho le pertenece, ofreciendo en Internet freebies de los programas que diseña la compañía.
¿Y por qué Sam creció para ser un muchachillo con tantos issues? Probablemente porque su padre desapareció hacía 20 años. El lector seguramente adivinará que lo que en realidad pasó fue que Kevin Flynn se quedó encerrado en el mundo de la Red y, si ha visto suficientes películas, que Sam acabará en una situación similar en la que ambos tendrán qué pelear juntos para salvarse a sí mismos y a todos los programas de las viles manos de un programa de inteligencia artificial que se volvió loco de poder.
En el camino conocerán a algunos programas interesantes como a Quorra (Olivia Wilde seh... la de House), una ágil e inteligente muchachita con tantos deseos de conocer el mundo exterior como la Sirenita; y a Cástor (Michael Sheen, Aro en la saga de Crepúsculo y muchos otros en muchas películas que de hecho valen la pena), un programa extravagante que probablemente representa a los productos de Apple: es ostentoso, se jacta de tener muchísimas capacidades, todos lo admiran y quieren ser su amigo pero en realidad no sirve para nada más que para hacer que pierdas toda tu información debido a su incompatibilidad. *coff* *coff*
Como pueden ver, la trama de esta historia es dolorosamente predecible y aún más sosa que en la primera entrega. Pero bueno, ya sabemos que el escribir guiones no es un fuerte de los geeks. La historia es larga: poquito más de 2 horas. Con esa trama y este tiempo no esperen que haya más cosas que explosiones, persecuciones, peleas de discos y de las afamadísimas motocicletas.
La música fue proporcionada por Daft Punk. En realidad no me agrada mucho la música electrónica pero las rolas funcionan TAN bien en esta película que hasta yo tengo que admitir que es fabulosa.
¿Las actuaciones? Sólo diré que esta peli no ganará un Oscar por actuación. Quiero decir, no es terrible pero tampoco es buena.
En sí todos los personajes son fácilmente olvidables. Si acaso Quorra funciona bien pero eso sólo porque es una mezcla entre Ariel/Juana de Arco/Milla Jovovich. Su ingenuidad es adorable pero no llega a ser lo suficientemente relevante. De acuerdo, Cástor no hace nada pero como buen producto Apple, llamará mucho la atención.
¿Los efectos especiales? Son buenos. Muy, muy buenos, por supuesto. No podía ser diferente. Sin embargo, Ale-chan le da una enorme bofetada a su vil 3D. Para ser una peli filmada en este formato, el 3D es mediocre y fácilmente comparable con el de una película que fue forzada a cambiar de formato. Mal. Mal. Mal. Una pérdida total de recursos y de oportunidades. Si acaso, conviene verla en IMAX para disfrutar lo poco de disfrutable que tiene este formato porque en sala convencional el 3D se perderá en la nada.
¿Conclusión? Ale-chan le da 2 pulgares para arriba. Si hubiesen aprovechado más el 3D hubiese llegado hasta a 4 pero no fue así. Recomendada EXCLUSIVAMENTE para los que vieron Tron y les gustó. ¿Los demás? La considerarán una película palomera y difícilmente podrán apreciar las pequeñas sutilezas que te llevan de regreso a 1982 así que tal vez lo mejor para esta gente sea dejar pasar la cartelera.
Eso sí. Yo no soy fan de Tron. No creo que haya sido una película maravillosisimísima y, sobre todo, yo no crecí con ella. Yo la vi cuando tenía como 12 años y si bien me gustó, no pasó de eso. No estoy segura de cómo reaccionarán los fans a morir de esta historia pero creo que todos sabemos cómo reaccionan los fans a morir ante cualquier cosa.
Se mueren.
Probablemente los próximos años veremos una tercera parte de la vida en la Red. La peli se está vendiendo como pan caliente y ha revivido un género que desde hacía unos 10 años no veíamos.
Ha sido mucho tiempo desde que el buen Kevin Flynn jugaba con su pong mientras diseñaba complicadísimos algoritmos para enseñarle a un programa a jugar ajedrez. El tiempo seguirá pasando y ninguna otra película que surja de estas secuelas reemplazará los sentimientos que genera la primera en el imaginario común.
Como pueden ver, Tron: The Legacy es una película de cuidado que no será disfrutada por todos pero al menos tiene el lenguaje universal de los efectos especiales. Se recomienda discreción en la compra de boletos de cine.
De este modo concluyo mi review. El verla o no está en sus manos pero ¡hey! ¡No puede ser peor que Narnia!
Me despido no sin antes recordarles: I am a PC and I fight for the users. XD lol
2 comentarios:
Solo diré una cosa respecto a Tron:
ZZZZZZZZZZZZZZZZ....
Tendrá efectos especiales de lujo, pero la verdad ME ABURRE (se me hace que Matrix es más emocionante).
mmmmmmm la verdad no me gustó la primera de tron, se me hizo aburrida y la segunda versión se ve que es igual, realmente no es algo que me muera por ver, pero habra todavia muchos fans a los que les guste
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