domingo, 1 de agosto de 2010

Ale-chan para Siempre


Bien, la verdad es que no tenía mayor interés en ir a ver Shrek para Siempre. ¿Por qué? Creo que la franquicia dejó de ser buena desde la segunda parte. Eso fue hace 3 pelis.

Sin embargo, sabía que tarde o temprano terminaría viéndola porque... no sé. Siempre resultaba ser así. Dicho y hecho, el miércoles salió la oportunidad y terminé en la sala para presenciar la cuarta entrega de la franquicia más poderosa de Dreamworks: Shrek Forever After.

Todo empieza en un día normal en la vida de Shrek y Fiona: son despertados por los gritos de sus niños, desayunan, Shrek va al baño, es interrumpido por turistas, llega Burro, hay caos, hay cena y el Gato con Botas cuenta el cómo papá y mamá ogro se conocieron y enamoraron. De ese modo, Shrek se va a la cama para prepararse para un nuevo día.

Que resulta ser exacticamente igual al anterior.

Y el que sigue.

Y el que sigue.

Y el que sigue.

No se necesita ser un genio para darse cuenta de que Shrek llega a punto del colapso nervioso, harto de su vida como padre de familia y deseando convertirse de nuevo en un ogro iracundo y antisocial. Es en la fiesta de cumpleaños número 1 de sus engendro-digo... bebés, que finalmente explota y le grita algunas incómodas verdades a su mujer.

Convenientemente, esta discusión es escuchada por Rumpelstiltskin, un duendecillo maligno experto en redactar contratos engañosos y perjudiciales para cualquiera lo suficientemente estúpido como para firmarlos. Que por cierto, Rumpelstiltskin del cuento original era un duendecillo inteligente y amante de los negocios. No fue su culpa que la princesa haya sido tan bestia que aceptara regalar a su primogénito con tal de salvar su pellejo. Después de todo, Rumpelstiltskin sólo exigió lo que se le prometió.

*coff*

Regresando a la trama, Rumpel convence a Shrek (después de emborracharlo un poco) de que firme un contrato con él en el que Shrek le da a Rumpel un día de su vida a cambio de un día siendo un ogro como antes de que conociera a Fiona.

El contrato se cumple: Shrek disfruta de una hermosa mañana asustando a los habitantes del pueblo, revolcándose en el lodo y haciendo todo tipo de cosas ogrescas; sin embargo, se da cuenta de que hay algo raro. Le toma algo de tiempo (más del que debería) pero tarde o temprano entiende que el día que Rumpel le quitó fue el día en el que nació.

¿Consecuencia? Sus niños no han nacido, Burro no lo conoció, Fiona nunca fue rescatada de la torre y, por si fuera poco, Rumpel se ha convertido en el rey del Reino Muy, Muy, Muy Lejano. Ahora Shrek cuenta con 24 horas para romper el contrato de Rumpel y regresar todo a la normalidad.

¿Podrá hacer que Burro confíe en él? ¿Podrá poner al Gato con Botas a hacer ejercicio? ¿Podrá conquistar nuevamente a Fiona? ¿Podrá cerrar con broche de oro la saga que con tanto entusiasmo comenzó?

Las respuestas a esas preguntas las dejaré al aire.

Shrek para Siempre es una propuesta interesante y medio metafísica pero que, desafortunadamente, carece totalmente de relevancia. Es una de esas historias donde todo termina como empezó y, por si fuera poco, es tan dolorosamente predecible que nos recuerda a Disney en sus años mozos de La Bella Durmiente y la Cenicienta.

Tiene puntadas buenas pero la mayoría no son la gran cosa. Posiblemente lo más divertido de todo es el ver a los amigos de siempre (el Lobo Feroz, los Tres Cochinitos, Gengi, la Hermanastra Fea, etc) en sus nuevos roles dentro del cruel reinado de Rumpel.

La animación es definitivamente la mejor de las 4 entradas de la saga. Las texturas fueron totalmente perfectas y el hecho de ver a tantísimos personajes dentro de una misma escena es impresionante. Sobre todo cuando se nota que no es una técnica de clonación como la utilizada para los lémures en Madagascar.

El doblaje... mmm... como siempre pasa en esta saga abusan vilmente de los mexicanismos (situación patrocinada por nuestro querido Eugenio Derbez, por supuesto) y hay momentos en los que hablan tan rápido que es difícil entender lo que dicen. Además, los movimientos y expresiones de los personajes están tan bien hechos que es imposible que las voces en español cuadren bien en ellas. Esto no es culpa del doblaje pero llega a ser molesto.

Sin embargo, la película es bastante mejor que la anterior y, como siempre en esta saga, tenemos una linda moraleja (si bien clicheada y, sobre todo, difícil de aplicar). Además, dura tan sólo 1:30 horas (que se sienten muchísimas menos), lo cual es bastante agradecido en esta época en donde ya casi todo dura más de 2 horas.

¿Conclusión? Ale-chan le da un pulgar para arriba. Recomendado solamente para los que realmente han disfrutado todas las sagas anteriores. Los más pequeñitos no la disfrutarán al 100% ya que eso de viajar por universos alternos no es precisamente fácil de entender para las mentes de 4 años para abajo. La película con menos vulgaridades de las 4 y con más acción tipo WoW.

Si quieren ver un éxito veraniego de animación les recomiendo bastante más Toy Story 3.

Por otro lado, en gustos se rompen géneros.

¿Cuándo volveré a ir al cine? Lo ignoro. Pero sea cuando sea Ale-chan estará ahí, para ver las películas con ojo crítico y luego escribir al respecto, haciendo enojar a todos los que las disfrutaron. =D

Y bien, me retiro por hoy que ya es algo tarde y mañana toca madrugar. Sin embargo, no me voy sin antes recordarles que el Pulpo Paul es el nuevo mesías.

3 comentarios:

DevilShade dijo...

XD No me extraña que la de Shrek para siempre no fuera la gran cosa, la última que vi fue la tercera pero juré que no volveria a ver otra de Shrek si se les ocurria hacer la "gracia" de extenderla de quien sabe donde (cosa que no era naaaaada predecible...). En fin, solo queda decir... "¡alabado sea el pulpo Paul!" xD

Sheikan dijo...

vamos al cine el 30 de enero va?


on topic:

algo que se me hizo una burrada de parte de los que hicieron la pelicula es que rumpel no se parece al rumpel que aparecio en Shrek 3.

por lo menos deberian haberlo hecho similar -.-

espero que no haya continuacion.

P.D. ya pronto se estrenara The expendables!!

Lobita Nocturna dijo...

Yo lloré cuando vi Toy Story 3... no soporté tanta melancolía!!!
Pues no creo que vaya a ver esta (no tengo $$$ ni para caerme muerta) asi que... *se encoge de hombros*
P.D Muero porque sea ya 5 de noviembre y se estrene Due Date :D esa si la veo porque la veo!!!